La Flauta mágica (1781)
24-03-2006 08:38:31
La Reina de la noche, en ese famoso aria del segundo acto donde la soprano ha de alcanzar hasta tres veces el fa sobreagudo, amenaza a su hija Pamina, enamorada de Tamino y supuestamente secuestrada por Sarastro, el gran sacerdote, con repudiarla y romper todos los lazos que la naturaleza ha creado entre ellas si no mata a su secuestrador. Le arroja un puñal a los pies de su hija e invoca a los dioses de la venganza para que la ayuden. Tamina implora el perdón para su madre ante Sarastro, justificando su actitud vengativa ante el dolor de haberla perdido, en lo que claramente parece un síndrome de Estocolmo.
Sarastro, grave, magnánima y hermosísimamente, canta el aria que comienza con In diesen heil'gen Hallen...
Que cada cual saque el parecido con la actualidad política nacional que más le guste.
Sarastro, grave, magnánima y hermosísimamente, canta el aria que comienza con In diesen heil'gen Hallen...
| In diesen heil'gen Hallen Kennt man die Rache nicht, Und ist ein Mensch gefallen, Führt Liebe ihn zur Pflicht. Dann wandelt er an Freundes Hand Vergnügt und froh ins bess're Land. In diesen heil'gen Mauern, Wo Mensch den Menschen liebt, Kann kein Verräter lauern, Weil man dem Feind vergibt. Wen solche Lehren nicht erfreun, Verdienet nicht ein Mensch zu sein. (Sarastro und Pamina gehen ab) | En estas naves sagradas no se conoce la venganza; y si un hombre ha caído, el amor lo conduce al deber. Entonces camina alegre y contento, junto al amigo hacia un país mejor. En estos muros sagrados, donde el hombre ama al hombre, no puede acechar ningún traidor, porque al amigo se le perdona. Quien no ama estas doctrinas no merece ser un hombre. (Sarastro y Pamina salen) |
Que cada cual saque el parecido con la actualidad política nacional que más le guste.
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