Asalmonado
18-10-2005 08:33:50
Pienso secarme al sol: lentamente, como los tomates para la salsa pomodoro. Me tumbo en la hierba, desnudo. Mi pecho sube y baja al compás de mi sonora respiración, agitada aún después de haber nadado de una a otra orilla, contra la corriente. Me duelen los brazos y aún escupo alguna brizna verde de las que me he debido tragar unas cuantas. No me importa, nada de eso me va a matar. Tampoco el frío. Pretendo dormir un poco, antes de decidir si vuelvo a la otra orilla a por la ropa. Me siento como salmón deshovado: liberado y exhausto, realizado y ansioso, tranquilo y seguro en este lado. Cierro los ojos y el aire ya me ha secado el barro que me ha quedado entre los dedos de los pies: cruje si los muevo y puedo oírlo caer a mi lado. Ese mínimo ruído y mi sangre, que palpita en mis sienes con fuerza, me acompaña y me mece hasta quedarme dormido... No hay prisa, es sólo mediodía.
Categoría: Lo que me invento 3 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
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Comentarios
Hecho con
me encantó.
quién iba a imaginar una una salida tan italiana en la boca del español?